Las operaciones encubiertas en línea se utilizan con frecuencia en casos relacionados con solicitación de menores. Una investigación puede comenzar cuando alguien responde a un anuncio, perfil o mensaje en internet y empieza a conversar con una persona que se presenta como menor de dieciséis años.
A veces, la conversación dura unas horas. Otras veces, puede continuar durante días o semanas. Puede hablarse de un encuentro o incluso acordarse uno. Si la persona se presenta, la policía puede estar esperando.
Una de las primeras preguntas que muchas personas hacen después de un arresto de este tipo es: “Pero no había ningún menor de verdad. Era un policía. ¿Eso no es inducción policial?”
Es una pregunta importante, pero la respuesta no es tan sencilla como muchas personas esperan.
La persona en línea no tiene que ser un menor real
La ley de Nuevo México permite específicamente que los policías se hagan pasar por menores en este tipo de investigaciones.
Según NMSA 1978 § 30-37-3.2, no es una defensa decir que la persona al otro lado de la conversación era en realidad un policía que fingía tener menos de dieciséis años.
Esto significa que el Estado no tiene que demostrar que hubo un menor real involucrado. En cambio, el caso suele centrarse en qué edad se le dijo a la persona, qué se dijo después, qué tipo de contacto sexual se habló y si el resto de los elementos exigidos por la ley pueden probarse.
El hecho de que no haya habido un menor real no hace que el caso desaparezca automáticamente.
Una operación encubierta no significa automáticamente que hubo inducción policial
La inducción policial, conocida en inglés como entrapment, es una defensa legal real. Pero el simple hecho de que la policía haya creado la oportunidad no significa automáticamente que haya ocurrido una inducción ilegal.
En un caso de Nuevo México, State v. Schaublin, una agente encubierta se hizo pasar por una joven de quince años en Craigslist. El acusado continuó hablando con ella después de enterarse de su edad, introdujo temas sexuales y posteriormente acordó un encuentro.
El tribunal rechazó el argumento de inducción policial. Determinó que la policía había dado al acusado una oportunidad, pero no lo había presionado de manera indebida para hacer algo que de otro modo no habría hecho.
Eso no significa que la defensa de inducción policial nunca pueda aplicarse en un caso encubierto. Significa que los detalles importan.
Las tácticas policiales siguen teniendo límites
Otro caso de Nuevo México, State v. Mendoza, examinó algunos de los métodos utilizados por la policía durante una operación encubierta.
La policía publicó un anuncio en una sección de Craigslist destinada solamente a adultos y utilizó fotografías de una agente adulta modificadas para hacer que el perfil encubierto pareciera más joven. El acusado argumentó que estas tácticas eran injustas y constituían inducción policial.
El tribunal no estuvo de acuerdo. Señaló que al acusado se le dijo al principio de la conversación que la persona tenía quince años, que él introdujo temas sexuales y que la policía no utilizó amenazas, presión extrema ni otras tácticas que cruzaran la línea.
La idea principal es que la policía puede usar identidades falsas y cierto nivel de engaño en investigaciones encubiertas. Pero siguen existiendo límites respecto de hasta dónde pueden llegar.
¿Qué significa inducción policial?
Nuevo México reconoce dos tipos principales de inducción policial.
Uno se enfoca en la persona acusada. La pregunta es si la policía presionó o persuadió a alguien para que cometiera un delito que esa persona no estaba dispuesta a cometer por su propia voluntad.
El otro se enfoca más en la conducta de la policía. La pregunta es si las tácticas utilizadas fueron tan indebidas que fueron más allá de lo que debería permitirse en una investigación.
En términos sencillos, la pregunta clave normalmente no es solamente: “¿Mintió la policía?” Los agentes encubiertos con frecuencia utilizan nombres falsos, perfiles falsos e historias falsas. Las preguntas más importantes son si la policía presionó demasiado, ignoró dudas claras, insistió repetidamente o creó una situación que fue más allá de simplemente darle a alguien una oportunidad.
Importa quién introdujo el tema sexual
Cuando reviso un caso de operación encubierta, una de las primeras cosas que quiero ver es la conversación completa.
¿Quién contactó a quién primero? ¿Cuándo se mencionó la edad? ¿Fue clara? ¿Qué ocurrió después de mencionar la edad? ¿Quién introdujo el tema del contacto sexual? ¿La persona acusada trató de detener la conversación o cambiar de tema? ¿El agente siguió llevando la conversación de vuelta al sexo? ¿Quién sugirió primero reunirse en persona?
Estos detalles pueden hacer una gran diferencia.
Unas pocas capturas de pantalla incluidas en un informe policial pueden no contar toda la historia. Un mensaje puede verse muy distinto cuando se lee lo que ocurrió antes y después.
Por eso importa el registro digital completo.
Presentarse a un encuentro puede hacer que el caso sea más serio
La ley de Nuevo México trata muy seriamente los encuentros planificados.
Según NMSA 1978 § 30-37-3.2, la solicitación de un menor mediante un dispositivo de comunicación electrónica es un delito grave de cuarto grado cuando el menor tiene al menos trece años pero menos de dieciséis. Es un delito grave de tercer grado cuando el menor tiene menos de trece años.
Si la persona además se presenta a un encuentro acordado como parte de la presunta solicitación, el cargo puede volverse más serio. En el grupo de trece a menos de dieciséis años, puede convertirse en un delito grave de tercer grado. En el grupo de menores de trece años, puede convertirse en un delito grave de segundo grado.
Presentarse no demuestra automáticamente todos los elementos del caso. Pero puede convertirse en evidencia importante para la fiscalía porque pueden argumentar que demuestra que la persona tenía la intención de llevar adelante lo hablado en la conversación.
El registro digital completo importa
Los casos encubiertos pueden involucrar cientos o incluso miles de mensajes. Esos mensajes pueden pasar de aplicaciones de citas a mensajes de texto, redes sociales, correo electrónico u otras plataformas.
La defensa debe revisar el registro completo, no solamente los mensajes que la policía eligió destacar.
Las preguntas importantes pueden incluir cuándo se mencionó la edad por primera vez, si la edad cambió, quién trasladó la conversación a otra aplicación, quién introdujo temas sexuales, si alguien mostró dudas, quién sugirió encontrarse y qué se dijo justo antes del encuentro.
El tipo de aplicación o sitio web también puede importar. He manejado un caso en el que la manera en que estaba diseñada una aplicación le dio a la defensa una razón para argumentar que la persona que la utilizaba podía razonablemente haber creído que el otro usuario era un adulto.
Los pequeños detalles pueden volverse muy importantes.
Un arresto por una operación encubierta no significa que el caso sea sencillo
Un informe policial puede hacer que el caso parezca simple: alguien habló con una persona presentada como menor, surgieron temas sexuales, se acordó un encuentro y la persona se presentó.
Aun así, un abogado defensor necesita revisar cuidadosamente cada paso.
¿La edad se expresó claramente? ¿Qué se dijo exactamente? ¿La conversación realmente cumplía con la definición legal de solicitación? ¿Quién sugirió el encuentro? ¿Se guardaron todos los mensajes? ¿La policía cumplió con la ley al registrar teléfonos, cuentas u otros dispositivos?
Un arresto no pone fin a esas preguntas.
Puede haber otros cargos
La solicitación de menores no es el único cargo que puede surgir de comunicaciones en línea.
Dependiendo de lo ocurrido, la policía puede investigar o presentar otros cargos relacionados con conducta sexual, imágenes, comunicaciones electrónicas u otras actividades.
Los cargos exactos y las posibles defensas dependen de los mensajes, los dispositivos involucrados, la edad que se presentó, dónde se encontraban las personas y cómo se manejó la investigación.
Cada caso es diferente.
¿Qué deberías hacer si estás siendo investigado?
Si la policía se comunica con vos por una operación encubierta en línea, por lo general recomiendo no hablar con ellos sin un abogado presente. Hablá en privado con un abogado de defensa penal antes de aceptar una entrevista con la policía.
También deberías conservar todos los mensajes, fotografías, archivos, cuentas o dispositivos que puedan ser importantes. No borres mensajes, no restablezcas tu teléfono o computadora, no elimines cuentas y no le pidas a otra persona que quite información por vos. Eliminar información puede generar nuevos problemas legales y también puede destruir evidencia que podría ayudar a tu defensa.
También deberías evitar contactar la cuenta encubierta, testigos u otras personas involucradas en la investigación para tratar de averiguar qué ocurrió.
Los casos de operaciones encubiertas requieren una revisión cuidadosa
Los casos de operaciones encubiertas en línea pueden dar lugar a cargos muy serios. También pueden parecer sencillos cuando solamente se muestran unos pocos mensajes.
La historia completa puede ser más complicada.
Las palabras exactas utilizadas, cuándo se indicó la edad, quién introdujo el tema del contacto sexual, quién sugirió un encuentro, si la policía presionó a la persona, si la persona se presentó y qué demuestra el registro digital completo pueden ser importantes.
La inducción policial puede ser un tema relevante en algunos casos. Pero los tribunales de Nuevo México han dejado claro que el simple hecho de que un agente de policía se haya hecho pasar por un menor no significa, por sí solo, que haya ocurrido una inducción ilegal.
La defensa tiene que comenzar con toda la evidencia.
Hablá con un abogado de defensa penal de Nuevo México
Si estás siendo investigado o fuiste arrestado después de una operación encubierta en línea en Nuevo México, obtener asesoramiento legal desde el principio puede ayudarte a entender los cargos, proteger evidencia importante e identificar posibles problemas en la investigación.
Max Pines Law representa a personas que enfrentan cargos penales graves en todo Nuevo México, incluidos casos de solicitación de menores y otros delitos sexuales relacionados con internet. Contactá a Max Pines Law para programar una consulta